Dejar de abonar alimentos al hijo a cambio del disfrute de la casa

Hoy vamos a ver cómo resuelve el Tribunal Supremo la problemática que surge en la atribución de la vivienda familiar a los hijos por sentencia, que además es de propiedad privativa de uno de los padres, producido el divorcio de la pareja.

El propietario de la vivienda acude a los Tribunales para poder modificar las medidas que en su día se establecieron mediante la sentencia de divorcio, entre ellas la pensión de alimentos a las hijas mayores de edad, así como la atribución de la vivienda familiar a las hijas y a la progenitora.

Solicita concretamente el pago en especie de los alimentos a sus hijas mediante el mantenimiento de la atribución del uso de la vivienda.

Concurren en este caso las circunstancias de que ambas hijas cursan estudios superiores, una de ellas está finalizando la carrera. Además, se ha producido el traslado de este domicilio designado como vivienda familiar de la madre y una de las hijas del matrimonio.

Vistas las circunstancias expuestas, el Juzgado de Primera Instancia decide  mantener la medida de uso de la vivienda familiar en concepto de alimenticio  a favor de la hija que continúa en el domicilio, y la prestación alimentos en favor de su otra hija, sentencia esta que confirma la Audiencia Provincial en vía de Recurso de Apelación.

Por su parte, el Tribunal Supremo, Sala Primera, estima el recurso de Casación presentado por el progenitor, y establece:

Ningún alimentista mayor de edad – sentencia 30 de marzo 2012 -, cuyo derecho se regule conforme a lo dispuesto en los arts. 142 y siguientes del Código Civil , tiene derecho a obtener parte de los alimentos que precise mediante la atribución del uso de la vivienda familiar con exclusión del progenitor con el que no haya elegido convivir.

…la atribución del uso de la vivienda familiar ha de hacerse al margen de lo dicho sobre los alimentos que reciba el hijo o los hijos mayores, y por tanto, única y exclusivamente a tenor, no del párrafo 1º sino del párrafo 3º del artículo 96 CC, según el cual:

«No habiendo hijos, podrá acordarse que el uso de tales bienes, por el tiempo que prudencialmente se fije, corresponde al cónyuge no titular, siempre que, atendidas las circunstancias, lo hicieran aconsejable y su interés fuera el más necesitado de protección».

El Alto Tribunal (sentencias de 5 de septiembre de 2011, 30 de marzo y 14 de noviembre de 2012 , 12 de febrero de 2014 , 29 de mayo 2015 y 17 de marzo 2016 ), asienta lo siguiente:

«… la atribución del uso de la vivienda familiar en el caso de existir hijos mayores de edad, ha de hacerse a tenor del párrafo 3 º del artículo 96 CC , que permite adjudicarlo por el tiempo que prudencialmente se fije a favor del cónyuge, cuando las circunstancias lo hicieren aconsejable y su interés fuera el más necesitado de protección…».

«… Y es que, adquirida la mayoría de edad por los hijos, tal variación objetiva hace cesar el criterio de atribución automática del uso de la vivienda que el artículo 96 establece a falta de acuerdo entre los cónyuges, y cabe plantearse de nuevo el tema de su asignación, pudiendo ambos cónyuges instar un régimen distinto del que fue asignación inicialmente fijado por la minoría de edad de los hijos, en concurrencia con otras circunstancias sobrevenidas».

Establece en cuanto al posible establecimiento de un límite temporal en cuanto a los alimentos es contundente:

Y si bien la ley no establece ningún límite de edad para recibir alimentos, como con reiteración ha dicho esta sala, lo cierto es que los tres años que puso la sentencia como límite para percibirlos, aun cuando no han transcurrido cuando esta resolución se dicta, las posibilidades reales que tiene para acceder a un trabajo hace innecesario esperar a que transcurran, con lo que se dan por extinguidos”.

Finalmente el TS estima el Recurso de Casación interpuesto por el progenitor,declarando sin valor ni efecto alguno lo referente en la sentencia de la AP al uso de la vivienda familiar y a la prestación de alimentos en favor de sus dos hijas.

Es la sentencia del Tribunal Supremo, Sala Primera, 635/2016, de 25 de octubre de 2016, rec. nº 2142/2015.

 

Foto:unplash

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