No informar de los riesgos de una operación quirúrgica ¿es negligencia médica?

Una mujer presenta demanda en los juzgados frente a una clínica, la aseguradora, y a la persona que considera culpable de no haberle proporcionado una información suficiente previa a la operación programada a la que se sometió en la clínica.

La falta de información que denuncia es acerca del riesgo que existía de contraer una infección, que se origina en el curso de la intervención, lo cual provocó graves consecuencias en la mujer.

Por otro lado la línea argumentativa de los demandados, en oposición a la resolución de la Audiencia Provincial  es la procedencia de una reducción de un 50 por ciento en la cuantía de la indemnización a que les condena la Audiencia Provincial, que asciende a más de 250.000 euros, y todo  ello por  considerar que no incurren en mala praxis en la intervención, así como que la cirugía era necesaria y sin embargo la complicación la califican de infrecuente.

Por otro lado entiende la Aseguradora que la AP incurre en una inaplicación del artículo 20.6 de la LCS en relación con el apartado 4, por tanto, y que por tanto los intereses debieron nacer desde la fecha en que consta probado que la aseguradora pudo tener conocimiento de la existencia del siniestro, esto es,  la de la primera reclamación extrajudicial, y no desde la fecha de este en sí mismo, lo cual es desestimado por el TS, por cuanto debieron tratar de acreditar a través del recurso por infracción procesal, y no de casación. Además, la prueba acerca de si conoció el sinestro cuando así se le requirió compete a esta y n al perjudicado.

El Tribunal Supremo, Sala Civil, en vía de casación entiende probada esa falta de información alegada por la paciente, por ser indiscutible tanto el daño como su relación de causalidad con la intervención quirúrgica y la infección que lo provocó,“siendo evidente que, al omitirse precisamente sobre tal riesgo la cumplida obligada información previa al consentimiento, se privó a la paciente del derecho a actuar en consecuencia, con pleno conocimiento, antes de dar su autorización”.

En cuanto a la prueba valorada en autos determina así el TS que “por mucho que la intervención estuviera bien indicada, no existía necesidad vital ni hay prueba bastante en autos para pensar que la demandante se hubiera decidido en todo caso por la cirugía aun conociendo el grave riesgo que asumía y sus posibles consecuencias”.

 

Es la sentencia del TS, Sala Civil, 199/2016, de 30 de marzo de 2016, recurso número 1967/2014.

 

Sentencias relacionadas:

El consentimiento informado es presupuesto y elemento esencial de la lex artis que forma  parte de toda actuaciónasistencial siendo más acusada la información en la medicina voluntaria. Ver la sentencia del TS.

Condena de un médico como autor de un delito de descubrimiento y revelación de secretos de especial relieve cometido por funcionario (Art. 198 en relación con el Art. 197.2 CP). Declara probado que, repetidamente, sin autorización y sin mediar relación asistencial, accedió a las historias clínicas de sus compañeros: La historia clínica forma parte de los datos sensibles, el núcleo duro de la privacidad, cuyo mero acceso, determina el perjuicio de tercero; el del titular de la historia. Ver sentencia del TS Penal.