Alimentos a hijos mayores de edad

Tras el divorcio de un matrimonio se establecen en Convenio las medidas correspondientes tales como la pensión de alimentos a la hija e hijo en común, conforme  a la situación económica del padre, cuyos términos se mantuvieron hasta el año 2013 en que el padre ve modificada gravemente su situación laboral y por tanto económica, iniciando así un procedimiento civil, frente a la esposa, sobre modificación de medidas de divorcio donde solicita la extinción de la pensión de alimentos de ambos hijos o su suspensión, o  subsidiariamente, su reducción.

Las Sentencias del Juzgado de Primera Instancia y Audiencia Provincial, estiman la demanda de modificación de medidas de divorcio en cuanto a dejar sin efectos la pensión alimenticia a favor de la hija mayor de edad del demandante, si bien continuaba vigente la obligación de alimentos sobre el hijo de 22 años de edad.

De entre los argumentos para estimar el recurso de casación, la Sentencia del Tribunal Supremo,  deja sin efectos los alimentos establecidos a favor del hijo mayor de edad del recurrente, desde la fecha de la sentencia -en que produce efectos al tratarse de una pensión ya establecida- mantiene lo siguiente:

“En los supuestos previstos en los artículos 142 y siguientes del CC, siendo los hijos mayores de edad, aunque su concreción pueda hacerse en el juicio matrimonial, siempre que se den los puestos previstos en el párrafo segundo del artículo 93, vivir en casa y carecer de recursos. En el primer caso – menores- los alimentos se prestan conforme “a las circunstancias económicas y necesidades económicas de los hijos en casa momento”. En el segundo – mayores- los alimentos son proporcionales “al caudal de quien los da y a las necesidades de quien los recibe”-artículo 146 CC– y se reducen a los alimentos que sean indispensables para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica, conforme al artículo 142 CC.

En este caso no estamos ante los alimentos de un hijo menor de edad, en el que la necesidad de valorar la capacidad económica del alimentante constituye una exigencia especial, sino ante los alimentos que se prestan a un hijo mayor de edad. Un hijo de veintidós años, cuyo mínimo vital se enfrenta al de su padre prácticamente insolvente (ingresa menos de cuatrocientos euros al mes, frente a los mil cien euros al mes que recibía en el momento del divorcio), que no puede prestarlos. En este supuesto, los alimentos únicamente podrían hacerse efectivos aplicando las normas contenidas en los artículos 142 y siguientes del CC, siempre teniendo en cuenta que, conforme al artículo 152 CC, esta obligación cesa “Cuando la fortuna del obligado a darlos se hubiere reducido hasta el punto de no poder satisfacerlos sin desatender sus propias necesidades y las de su familia“, que es lo que ocurre en este caso respecto al padre.

Estamos, en suma, ante un escenario de falta de recursos que exigiría desarrollar aquellas acciones que resulten necesarias para asegurar el cumplimiento del mandato constitucional expresado en el artículo 39 de la CE hasta que se procure una solución al problema por parte de quienes están en principio obligados a ofrecerla.

Es la sentencia del Tribunal Supremo. Sala de lo Civil, de 2 de diciembre de 2015. Recurso nº 1738/2014.

Preceptos relacionados en la sentencia del Tribunal Supremo:

Artículo 39 de la Constitución Española:

“1. Los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia.

2. Los poderes públicos aseguran, asimismo, la protección integral de los hijos, iguales éstos ante la ley con independencia de su filiación, y de las madres, cualquiera que sea su estado civil. La ley posibilitará la investigación de la paternidad.

3. Los padres deben prestar asistencia de todo orden a los hijos habidos dentro o fuera del matrimonio, durante su minoría de edad y en los demás casos en que legalmente proceda.

4. Los niños gozarán de la protección prevista en los acuerdos internacionales que velan por sus derechos.”

Artículo 142 del Código Civil:

“Se entiende por alimentos todo lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica.

Los alimentos comprenden también la educación e instrucción del alimentista mientras sea menor de edad y aun después cuando no haya terminado su formación por causa que no le sea imputable.

Entre los alimentos se incluirán los gastos de embarazo y parto, en cuanto no estén cubiertos de otro modo”.

Artículo 152 del Código Civil:

“Cesará también la obligación de dar alimentos:

1.º Por muerte del alimentista.

2.º Cuando la fortuna del obligado a darlos se hubiere reducido hasta el punto de no poder satisfacerlos sin desatender sus propias necesidades y las de su familia.

3.º Cuando el alimentista pueda ejercer un oficio, profesión o industria, o haya adquirido un destino o mejorado de fortuna, de suerte que no le sea necesaria la pensión alimenticia para su subsistencia.

4.º Cuando el alimentista, sea o no heredero forzoso, hubiese cometido alguna falta de las que dan lugar a la desheredación.

5.º Cuando el alimentista sea descendiente del obligado a dar alimentos, y la necesidad de aquél provenga de mala conducta o de falta de aplicación al trabajo, mientras subsista esta causa.”

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