Cálculo de los daños derivados de accidentes de circulación. Baremo

El sistema con el que se valoran los daños y perjuicios causados en las personas con motivo de un accidente de tráfico ha sido reformado recientemente.

Una nueva Ley, la 35/2015, de 22 de septiembre, identifica nuevos perjudicados así como nuevos conceptos resarcitorios que el baremo actual no recoge.

 De esta forma, tienen la condición de sujetos perjudicados, los siguientes:

*la víctima del accidente.

*las categorías de perjudicados mencionadas en el artículo 62, en caso de fallecimiento de la víctima, que a su vez son:

*el cónyuge viudo, los ascendientes, los descendientes, los hermanos y los allegados, salvo que concurran circunstancias que supongan la inexistencia del perjuicio a resarcir.

*quien, de hecho y de forma continuada, ejerce las funciones que por incumplimiento o inexistencia no ejerce la persona perteneciente a una categoría concreta o asume su posición.

*el miembro supérstite de una pareja de hecho estable constituida mediante inscripción en un registro o documento público o que haya convivido un mínimo de un año inmediatamente anterior al fallecimiento o un período inferior si tiene un hijo en común.

Excepcionalmente, los familiares de víctimas fallecidas mencionados en el artículo 62, así como los de grandes lesionados, tienen derecho a ser resarcidos por los gastos de tratamiento médico y psicológico que reciban durante un máximo de seis meses por las alteraciones psíquicas que, en su caso, les haya causado el accidente.

La nueva ley recoge las indemnizaciones por daño patrimonial, daño emergente y lucro cesante, de forma más sistematizada, pretendiendo dotarlas de sustantividad propia. A través de esta se aumenta el importe de las indemnizaciones, las causadas por fallecimiento y, en especial, las dirigidas a los hijos de víctimas fallecidas y, grandes lesionados.

Destacamos, entre las novedades introducidas, los grados del perjuicio moral por pérdida de calidad de vida, que se califican como muy grave, grave, moderado o leve.

 El perjuicio muy grave es aquél en el que el lesionado pierde su autonomía personal para realizar la casi totalidad de actividades esenciales en el desarrollo de la vida ordinaria.

El perjuicio grave es aquél en el que el lesionado pierde su autonomía personal para realizar algunas de las actividades esenciales en el desarrollo de la vida ordinaria o la mayor parte de sus actividades específicas de desarrollo personal. Se considera como tal el perjuicio moral por la pérdida de toda posibilidad de realizar una actividad laboral o profesional.

El perjuicio moderado es aquél en el que el lesionado pierde la posibilidad de llevar a cabo una parte relevante de sus actividades específicas de desarrollo personal. Se considera como tal el perjuicio moral por la pérdida de la actividad laboral o profesional que se venía ejerciendo.

El perjuicio leve es aquél en el que el lesionado con secuelas de más de seis puntos pierde la posibilidad de llevar a cabo actividades específicas que tengan especial trascendencia en su desarrollo personal. El perjuicio moral por la limitación o pérdida parcial de la actividad laboral o profesional que se venía ejerciendo se considera perjuicio leve con independencia del número de puntos que se otorguen a las secuelas.

Por otra parte, la pérdida de la capacidad de obtener ganancias de los lesionados menores de treinta años pendientes de acceder al mercado laboral se determina de acuerdo con las reglas siguientes:

-Sólo se tiene en cuenta la pérdida de la capacidad de obtener ganancias en los supuestos de incapacidad absoluta y total.

-La fecha inicial del cómputo será a partir de los treinta años.

-En los supuestos de incapacidad absoluta se computa como ingreso dejado de obtener, a los efectos de determinar el multiplicando, un salario mínimo interprofesional anual y medio. Ver artículo Salario Mínimo Interprofesional para 2015. Empleados del hogar. Temporeros.

 A estos efectos, se entiende por incapacidad total la imposibilidad de llevar a cabo una gran cantidad y variedad de actividades laborales.

-Las cantidades anteriores podrán incrementarse hasta un 20% si el lesionado tuviere un nivel de formación superior.

Por último, está previsto que este sistema de valoración sirva como referencia para una futura regulación del baremo indemnizatorio de los daños y perjuicios sobrevenidos con ocasión de la actividad sanitaria.

La Ley 35/2015, de 22 de septiembre, entra en vigor el día 01/01/2016. Esto significa que, el sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación, aprobado mediante esta Ley, se aplicará a los accidentes de circulación que se produzcan tras su entrada en vigor.

Por el contrario, para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación ocurridos con anterioridad a la entrada en vigor de esta Ley subsiste y será de aplicación el sistema recogido en el Anexo y en el Anejo del Texto Refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor, aprobado por el Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre.

Normativa relacionada:

Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación.

Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor.

Resolución de 5 de marzo de 2014, de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, por la que se publican las cuantías de las indemnizaciones por muerte, lesiones permanentes e incapacidad temporal que resultarán de aplicar durante 2014 el sistema para valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación.