Si fallece mi pareja en el trabajo ¿tengo derecho a una indemnización ?

Un bombero que fallece con ocasión de las heridas producidas mientras trabaja en labores de extinción de un incendio en una vivienda ¿puede originar el derecho de la pareja a reclamar una indemnización?.

Ante este desenlace el cónyuge supérstite presenta una demanda de resposabilidad civil extracontractual frente al propietario de la vivienda incendiada.

El objeto de la demanda es la  condena al propietario de la vivienda incendiada, donde fallece el profesional, por incurrir en una responsabilidad de tipo extracontractual con la consiguiente condena al abono de una indemnización a cada uno de los demandantes.

Quienes demandan son el cónyuge supérstite e hijos del profesional fallecido.

Finalmente,el resultado de las sentencias tanto de la AP como del TS es que desestiman la demanda presentada.

Resumimos la sentencia del TS en su consideración del propietario de la vivienda donde se causa el incendio como no responsable del fallecimiento del profesional que acude a sofocarlo.

El TS entiende que, la relación o nexo de causalidad entre la producción del incendio y el fallecimiento del profesional que, acude a la vivienda a sofocarlo, desaparece  en el momento en que el profesional entra a desarrollar sus competencias profesionales, de extinción del incendio.

El bombero profesional asume los riesgos que derivan del ejercicio de su profesión desvinculándose el propietario a partir de entonces, no pudiendo controlar lo que ocurre. Con ello, de la ausencia de causalidad, se deduce la inexistente responsabilidad, tanto subjetiva como objetiva, en el propietario de la vivienda demandado.

Como argumentación, el la Sala Civil del TS dice así:

“la imputación objetiva(…) comporta un juicio que, más allá de la mera constatación física de la relación de causalidad, obliga a valorar con criterios extraídos del ordenamiento jurídico la posibilidad de imputar al agente el daño causado apreciando la proximidad con la conducta realizada, el ámbito de protección de la norma infringida, el riesgo general de la vida, provocación, prohibición de regreso, incremento del riesgo, consentimiento de la víctima y asunción del propio riesgo, y de la confianza; criterios o pautas extraídas del sistema normativo, que han sido tomados en cuenta en diversas Sentencias de esta Sala (…).Y en este caso no se produce causalidad objetiva.

Es cierto que en el incendio está el origen del daño pero el nexo causal que relaciona la muerte del bombero con esta fuente de riesgo desaparece desde el momento en que inicia las labores propias de extinción y el propietario del inmueble queda al margen de actividad desarrollada en su interior, sin posibilidades de control de ningún tipo. La responsabilidad del propietario no debe enjuiciarse desde la óptica del singular riesgo creado por el incendio que motivó la intervención de la víctima.

El riesgo que esta persona crea se traslada al ámbito de responsabilidad de la víctima, que controla y asume esta fuente de peligro en el ejercicio ordinario de su profesión, con lo que el curso causal se establece entre el ejercicio profesional de este riesgo voluntariamente asumido y el daño producido por el fuego, con la consiguiente obligación de soportar las consecuencias de su actuación. Y si no hay causalidad no cabe hablar, no ya de responsabilidad subjetiva, sino tampoco de responsabilidad por riesgo u objetivada necesaria para que el demandado deba responder pese al desgraciado y lamentable accidente sufrido por parte de quien pone su trabajo al servicio de la comunidad”.

Es la Sentencia nº 147/2014, de la Sala Civil del Tribunal Supremo,  de 18 de marzo de 2014, que resuelve el recurso de casación nº 150/2013, confirmando a su vez la dictada por la Audiencia Provincial.

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